jueves, abril 20, 1989

Convalescencia

Llevo cinco días enfermo.
He enfermado del ruido de la luz y no del resplandor como diagnosticaron,
enfermo de privar al riesgo de mirar de frente y encandilarse,
de palpar de lejos lo que a mi lado no alcanzo...
de no verte.

sábado, abril 15, 1989

Que mal los amigos.
Desaparecieron al susto de la casa,
al dominó,
a las serenatas alcohólicas que terminaban en confidencias,
a mí.
No por falta de amor los días están gordos
sobre ellos pesa la estupidez diaria,
el vértigo a los baches de la calle,
el simular ir hacia
y continuar parados.
La culpa de malalimentarlos.

martes, abril 11, 1989

Declaración

Ríes siempre muda de fatiga,
cansada cuando levito en tu pecho asomado a la adolescencia,
niña que no toca a la empinada,
me haces sentir...
infinitamente enano.