domingo, noviembre 02, 2008

Domingo

Debe ser que es domingo y la melancolía se cuela fuerte como el café. Me acelera, ¿te dije? por eso lo tomo poco pero me encanta su olor desde chiquito.
Moler los granos tostados, ¡ah! Tanta vuelta y vuelta valían el esfuerzo.
Pelancho decía que el sexo a la molida del café lo que el amor a su olor y yo, que todo lo entiendo a mi manera, me empeñaba en retener olores como prueba del buen amante que aspiraba a ser.
Algo de culpa tiene este domingo que me anula. Hoy no recuerdo tu olor.

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