Octubre 2003 / Marzo 2004
Sólo las dudas me "acometen repentinamente y por sorpresa". Nunca me asaltan. Hasta un día. Ese. Esos.
¿Cuánto vale tu herida? ¿Tu teléfono? ¿Tu mochila?
¿Cuánto vale tu herida? ¿Tu teléfono? ¿Tu mochila?
Lo escrito a continuación a veces me pasa a mí y otras lo sufren otros que es como sufrirlo uno en cuerpos sucedidos. Lo que leas aquí no te lo guardes, vete a volar en globo y a quien tengas al lado, cuéntaselo, de parte de la Osa... La novia del Oso.