domingo, febrero 14, 1999

Casi todo,
desde cerrar los ojos y con ellos yo,
hasta bañarme dos veces al día.
Caminar, soñar ausente y lejano y en blanco y negro.
Ocuparme toda hora y el desamor ahora y el amor estéril.
Todo intento porque resulte el tiempo que nos falta y el que nos funde,
el tiempo que espera.
Lo que no cuento a nadie,
-este ruido y ciudad, esta ausencia de ti-
que me cuesta la tristeza escribir
-y no verte y abrazarte-
que prefiero tu lado en todos sus tonos.
Lo que no digo al teléfono, dejo aquí todo,
gano y pierdo todo aquí,
todo porque sea posible el resto y lo imposible.

jueves, febrero 04, 1999

El Ángel de su independencia y de la mía

Fué la Senda de Gloria, Miguel, Tomás y Gertrudis. Para mí­ los noventas llegaron soñando México.
Desde abajo, imponente, con la luz se levantaba, como la falda de Marilyn.
Tenía Ángel.